Estados Unidos hoy



Panorama laboral: desaceleración evidente

El mercado laboral estadounidense muestra signos claros de enfriamiento. En agosto, la economía apenas añadió 22 000 empleos, cifra muy por debajo de las previsiones y una clara señal de debilidad. El índice de desempleo ascendió a un 4,3 %, reflejo de una mayor presencia de desocupación, aunque todavía contenida.

Además, las cifras de meses previos fueron revisadas: junio registró una pérdida de 13 000 empleos, la primera reducción desde 2020, mientras que julio fue ajustado al alza a 79 000 nuevas contrataciones.

En términos acumulados, el ritmo anual de creación de empleo ha caído dramáticamente. Hasta agosto, solo se generaron entre 598 000 y 619 000 empleos en 2025, una caída severa comparada con el año anterior.

Expectativas de política monetaria: ¿está la Fed lista para actuar?

La marcada desaceleración laboral ha llevado a los mercados a anticipar con casi certeza un recorte en las tasas de interés durante la reunión de la Reserva Federal prevista para el 17 de septiembre. Los rendimientos de los bonos del Tesoro registraron una caída significativa, reflejando esas expectativas.

Los economistas coinciden en que el “mercado laboral se está enfriando, pero no está en crisis”. Expertos en renta fija ya anticipan un recorte de 25 puntos básicos como movimiento más probable.

Dudas sobre la integridad de los datos oficiales

La credibilidad de las cifras públicas está bajo presión. Tras el informe débil de julio, el presidente Trump despidió a la jefa de la Oficina de Estadísticas Laborales, suscitando preocupaciones sobre influencias políticas.

En un reciente episodio del podcast “Swamp Notes” del Financial Times, se destacó que, si hubiera habido manipulación política, posiblemente no se hubiera difundido un reporte tan negativo. Aun así, la situación plantea riesgos importantes para la confianza pública en los datos económicos.



Comercio internacional: un déficit creciente

El déficit comercial en julio alcanzó 78 300 millones de dólares, impulsado por un aumento del 5,9 % en las importaciones, mientras las exportaciones apenas escalaron un 0,3 %. Esto representa un salto intermensual del 32,5 % con respecto a junio.

El déficit de bienes, específicamente, registró un fuerte aumento, lo que sugiere que el comercio podría restar al crecimiento del PIB del tercer trimestre. Además, se trata del déficit más alto desde marzo de 2025, cuando se habían registrado 136 420 millones de dólares.



Intersección entre empleo, comercio e incertidumbre política

1. Fuerte desaceleración del empleo, con cifras muy por debajo de las expectativas y revisiones que revelan una tendencia aún más débil.
2. Presión creciente sobre la Fed para recortar tasas, mientras los datos de mercado ya internalizan casi por completo esa posibilidad.
3. Déficit comercial en aumento, con importaciones disparadas y exportaciones estancadas, amenazando el crecimiento económico.
4. Tensión política y cuestionamientos de credibilidad, con decisiones del gobierno que impactan directamente en la percepción pública.



Conclusiones

1. Un mercado laboral debilitado pero lejos del colapso. La creación de empleo es mínima, pero aún hay sectores como salud que muestran dinamismo.
2. Alta apuesta por una flexibilización monetaria. Los mercados financieros ya descuentan medidas de alivio de la Reserva Federal.
3. El comercio como freno oculto al crecimiento. El fuerte aumento del déficit en julio podría perjudicar al PIB del trimestre actual.
4. Riesgo de erosión de confianza institucional. El despido de la jefa del BLS y posibles interferencias políticas amenazan la neutralidad técnica de los datos.
5. Equilibrio delicado para la Fed y los formuladores de política. Estimular la economía sin desatar inflación es el reto central.

En conjunto, el panorama de Estados Unidos hoy refleja un escenario de transición: un mercado laboral debilitado, un comercio exterior en rojo y un banco central obligado a actuar con cautela.



Octavio Chaparro