6 de noviembre de 2025
El mercado del crédito alternativo, impulsado por plataformas digitales y nuevas tecnologías de evaluación de riesgo, atraviesa una fuerte expansión en Argentina y se consolida como una opción cada vez más utilizada por familias y pequeñas y medianas empresas que enfrentan dificultades para acceder a préstamos bancarios tradicionales.
Según datos del sector, en los últimos meses se registró un aumento significativo en el volumen de operaciones de financiamiento a través de aplicaciones móviles, billeteras virtuales y esquemas de préstamos entre particulares canalizados por intermediarios tecnológicos. Estos instrumentos suelen ofrecer procesos de aprobación más ágiles y montos adaptados a necesidades específicas de consumo e inversión.
Especialistas advierten, no obstante, que el crecimiento acelerado del crédito alternativo plantea desafíos en materia de regulación, transparencia de costos y protección de los usuarios, especialmente en un contexto de niveles de endeudamiento todavía elevados y de ingresos reales que recién comienzan a mostrar señales de recuperación.
Las autoridades financieras analizan ajustes normativos para equilibrar la promoción de la innovación con la necesidad de evitar prácticas abusivas y sobreendeudamiento, en un escenario donde el financiamiento resulta clave para sostener el consumo y acompañar la reactivación de la actividad productiva.