Las proyecciones privadas para el índice de precios al consumidor de octubre anticipan una variación mensual similar a la de septiembre, con un desempeño dispar entre rubros. Analistas señalan que frutas y verduras habrían liderado los aumentos, mientras que regulados y estacionales mostraron avances acotados.

En paralelo, el consumo masivo continúa débil frente a una recuperación gradual del salario real, lo que modera la traslación de movimientos cambiarios a precios. Las expectativas combinan cierta estabilidad relativa con el impulso típico de fin de año, de modo que regulados y tipo de cambio seguirán siendo claves.

En términos interanuales, los relevamientos estiman una baja frente al pico de 2024. La consolidación dependerá de la disciplina fiscal, anclas nominales coordinadas y la dinámica de la demanda interna.