El encargado de negocios de la Embajada de Irán en Buenos Aires, Mohsen Soltani Tehrani, abandonó el territorio argentino el 4 de abril de 2026, cumpliendo el ultimátum de 48 horas que le había impuesto el Gobierno nacional dos días antes. La medida —la expulsión del máximo representante diplomático de un Estado soberano— fue anunciada mediante un comunicado del canciller Pablo Quirno, que invocó el artículo 9 de la Convención de Viena sobre Relaciones Diplomáticas: el texto que faculta a cualquier Estado a declarar persona non grata a un representante extranjero sin necesidad de ofrecer explicaciones. En la práctica, sin embargo, la Argentina ofreció motivos sobrados: la escalada en las declaraciones del gobierno iraní —que catalogó el alineamiento de Milei con el "eje estadounidense-sionista" como una "responsabilidad internacional" y lo acusó de "iranofobia"— cruzó el umbral de lo que la Casa Rosada consideró tolerable. La expulsión fue el cierre de una escalada de medidas que el gobierno venía acumulando desde enero. Y las repercusiones diplomáticas —tanto las de apoyo como las de rechazo— no se hicieron esperar.
La secuencia: de la designación terrorista a la expulsión en 48 horas
El posicionamiento argentino frente a Irán no fue un acto impulsivo: siguió una escalada deliberada, con cada medida preparando el terreno para la siguiente. El 17 de enero de 2026, el presidente Milei firmó un decreto que designó como entidad terrorista a la Fuerza Quds del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), junto a 13 individuos afiliados a la organización. La medida fue la primera de este tipo en toda América Latina e implicó sanciones financieras, restricciones operativas y la inclusión de esos individuos en listas de inhibición de movimiento de activos. El fundamento jurídico descansaba en tres pilares: los fallos de la Justicia federal argentina que responsabilizan al Estado iraní y al CGRI por los atentados contra la Embajada de Israel (1992, 22 muertos) y la AMIA (1994, 85 muertos); la condena argentina a los ataques israelíes del 28 de febrero contra Irán, que había declarado explícitamente que respaldaba; y las amenazas proferidas por funcionarios iraníes contra la Argentina y su presidente después de ese respaldo. El 1° de abril, tras el comunicado iraní que la Cancillería consideró un "insulto a las instituciones argentinas", llegó la expulsión. Quirno confirmó el 4 de abril: "En cumplimiento de lo dispuesto por el Gobierno argentino, el ex encargado de negocios de la República Islámica de Irán ya ha abandonado el territorio nacional".
Los respaldos: EEUU, Israel y el alineamiento occidental
La respuesta del mundo occidental fue rápida y contundente. El Departamento de Estado de los Estados Unidos publicó un comunicado que elogió la "firmeza" del gobierno de Milei, destacó la designación del CGRI como organización terrorista y calificó la expulsión como "un valiente paso en el momento crucial del conflicto". La formulación fue significativa: no se trató de una declaración genérica de apoyo, sino de un reconocimiento explícito de la Argentina como socio activo en la coalición que respalda la política de EEUU e Israel en Medio Oriente. El gobierno de Israel también expresó su apoyo, describiendo la expulsión como una muestra de "solidaridad con las víctimas del terrorismo iraní" y recordando los atentados en suelo argentino de los años 90. El Reino Unido y varios miembros de la Unión Europea no emitieron comunicados específicos, pero fuentes diplomáticas en Bruselas indicaron que la medida argentina fue recibida favorablemente en el marco más amplio de las sanciones coordinadas contra el régimen iraní. La Argentina quedó así alineada con el núcleo duro de la coalición occidental, en una posición que sus aliados perciben como de liderazgo regional en el rechazo al terrorismo de Estado iraní.
La respuesta iraní: "línea roja imperdonable" y alerta diplomática
Irán no tardó en responder. El Tehran Times publicó un análisis oficial en el que acusó a Milei de cruzar "una línea roja imperdonable" al alinearse con el "eje estadounidense-sionista". El Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Islámica emitió una declaración en la que calificó las acciones argentinas de "hostiles, ilegales e inaceptables" y advirtió que Buenos Aires podría enfrentar "responsabilidad internacional" por su posicionamiento. En julio de 2025, previo a la escalada del 28F, un informe elaborado por el gobierno del ayatolá Alí Jamenei ya había señalado expresamente a Milei: "El 13 de junio de 2025 el presidente de la República Argentina respaldó las acciones militares del régimen sionista contra Irán y condenó los ataques defensivos iraníes". Esa documentación iraní confirma que Buenos Aires está en el radar de Teherán desde antes de la guerra. Y con la Guardia Revolucionaria declarada terrorista en Argentina, la ausencia de representación diplomática iraní en Buenos Aires y el respaldo argentino a los bombardeos del 28F, la relación bilateral llegó al nivel más bajo desde la ruptura parcial posterior a los atentados de los 90.
Cronología del conflicto diplomático Argentina-Irán 2026
| Fecha | Medida / hecho | Fuente / respuesta |
|---|---|---|
| 17 enero 2026 | Decreto de Milei: designa terrorista a la Fuerza Quds del CGRI y 13 afiliados | Primera vez en AL; sanciones financieras y operativas |
| 28 febrero 2026 | Argentina respalda la "Operación Furia Épica" de EEUU e Israel | Única voz de AL junto a Paraguay en apoyar los ataques |
| Marzo 2026 | Irán emite comunicado acusando a Milei de "iranofobia" y "responsabilidad internacional" | Tensión máxima; Milei participa del acto por el atentado a la Embajada de Israel (16/03) |
| 1° abril 2026 | Canciller Quirno declara persona non grata a Mohsen Soltani Tehrani; 48 horas para irse | Art. 9 Convención de Viena; decisión "por orden directa del Presidente" |
| 4 abril 2026 | Soltani Tehrani abandona el país; Quirno confirma la salida | Israel y EEUU expresan apoyo |
| 9 abril 2026 | Departamento de Estado elogia el "valiente paso" argentino | Reconocimiento oficial como socio en la coalición occidental |
| Mayo 2026 | Oposición presenta proyecto de neutralidad en el Congreso; debate continúa | 72% de la ciudadanía prefiere la neutralidad (encuestas Vozna y Haime) |
| 19 mayo 2026 | CGRI amenaza con extender el conflicto "fuera de Medio Oriente" | Alerta de seguridad en representaciones diplomáticas argentinas en la región |
El argumento del Gobierno: la AMIA como fundamento irrenunciable
La Casa Rosada tiene una respuesta preparada para cada cuestionamiento sobre el alineamiento con EEUU e Israel: la Argentina no puede ser neutral frente a Irán porque Irán mató a 85 argentinos en 1994 y a 22 en 1992, y la Justicia federal argentina así lo estableció. "El terrorismo iraní es un asunto de interés nacional que afecta de forma directa a la vida de los argentinos", sostuvo Milei en el acto por los 30 años de la AMIA en 2024, frase que siguió siendo la piedra angular del discurso gubernamental en 2026. En ese marco, el decreto de designación terrorista del CGRI fue presentado no como un acto ideológico sino como una consecuencia lógica de las sentencias judiciales argentinas y del mandato de la Justicia en la causa AMIA. El canciller Quirno reforzó esa narrativa al citar la AMIA en cada declaración sobre la expulsión de Soltani Tehrani, estableciendo una continuidad argumental entre la política judicial del Estado argentino de los últimos 30 años y la política exterior del gobierno de Milei. La estrategia comunicacional es efectiva para neutralizar las críticas de la oposición —que difícilmente puede oponerse abiertamente a la causa AMIA— pero no resuelve la pregunta de fondo que plantean analistas y ciudadanos: si el objetivo es la justicia por los atentados, ¿la ruptura diplomática y el respaldo a operaciones militares lo acercan o lo alejan?
El debate interno y las repercusiones que continúan
A casi dos meses de la expulsión de Soltani Tehrani y con la guerra en Medio Oriente aún activa, las repercusiones de la posición argentina frente a Irán siguen generando debate interno. La oposición parlamentaria mantiene vivo el proyecto de declaración de neutralidad. El 72% de la ciudadanía, según las encuestas más recientes de Vozna/Delfos/Escenarios (abril 2026), prefiere que Argentina sea neutral. El 19 de mayo, la amenaza del CGRI de extender el conflicto "fuera de Medio Oriente" reavivó la pregunta sobre la seguridad de las representaciones argentinas en la región y de los intereses nacionales en países con presencia de la Guardia Revolucionaria. El Ministerio de Seguridad elevó la alerta en las sedes diplomáticas argentinas en Líbano, Iraq y Qatar, y reforzó las medidas de protección en la AMIA y en la Embajada de Israel en Buenos Aires. Mientras el mundo negocia un frágil cese del fuego en el Estrecho de Ormuz y la comunidad internacional debate el futuro del régimen iraní, la Argentina ya tomó partido. Y ese partido —como lo demuestra la cronología de medidas, respaldos y represalias— tiene consecuencias que difícilmente podrán revertirse en el corto plazo.