El lunes 26 de mayo, miles de docentes y no docentes de universidades nacionales de todo el país comenzaron el paro nacional más largo del año lectivo: cinco días de huelga —del lunes 26 al viernes 30— convocada por el Frente Sindical de Universidades Nacionales, que agrupa a CONADU, CONADU Histórica, FEDUN y FAGDUT (docentes de la UTN). No es la primera medida de fuerza del año: ya hubo paros en la primera semana de clases de marzo, otra semana completa entre la última semana de marzo y la primera de abril, una paralización del 27 al 30 de abril, y la 4ª Marcha Federal Universitaria del 12 de mayo en Plaza de Mayo con masiva concurrencia. Esta semana del 26 al 30 de mayo es la quinta instancia de paro del año y la que cierra el primer cuatrimestre con mayor visibilidad política. Lo que impulsa todo el conflicto es una brecha matemáticamente documentada: los salarios docentes universitarios subieron un 178% entre diciembre de 2023 y marzo de 2026, mientras que la inflación acumulada en ese mismo período alcanzó el 293%. La diferencia es una caída real del poder adquisitivo del 29%. Medida en términos de ingresos concretos no percibidos, esa brecha equivale, según el Instituto Argentina Grande (IAG), a 8,6 sueldos completos perdidos en 28 meses. Un titular con dedicación exclusiva cobró, en ese período, $18,5 millones menos a precios de abril de 2026 de lo que habría cobrado si sus salarios hubieran seguido el ritmo de la inflación.
La cronología del conflicto en 2026: del "plan de lucha progresivo" a la semana de paro
| Fecha | Medida de fuerza | Gremios convocantes |
|---|---|---|
| 16–21 mar. 2026 | Semana de paro + convocatoria a 4ª Marcha Federal; CONADU lanza "plan de lucha progresivo" | CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FAGDUT |
| 27–30 mar. 2026 | Semana completa de paro (3 días hábiles + Semana Santa); FAGDUT suma 2 días más | Frente Sindical de Universidades Nacionales |
| 27–30 abr. 2026 | Nueva semana de paro; evaluación de movilización 23/04 (2° aniversario Marcha 2024) | CONADU Histórica, FEDUN, CONADU |
| 12 may. 2026 | 4ª Marcha Federal Universitaria — Plaza Houssay (14 hs) → Plaza de Mayo (17 hs), Buenos Aires; marchas simultáneas en todo el país | CONADU + FEDUN + UBA + universidades nacionales |
| 26–30 may. 2026 | Paro nacional de cinco días; clases públicas y acciones callejeras en todas las universidades nacionales | CONADU, CONADU Histórica, FEDUN, FAGDUT y no docentes |
| 2° cuatrimestre | En evaluación: suspensión de exámenes finales y paro por tiempo indeterminado (propuesta del gremio de la UBA, pendiente de votación) | Gremio docente UBA; seccionales de CONADU |
Los salarios en números: debajo de la línea de indigencia
Los valores salariales vigentes en mayo de 2026 ilustran con precisión el problema de fondo. Un docente titular con dedicación exclusiva —el cargo más alto de la carrera— cobra $1.456.091 brutos. Un JTP (Jefe de Trabajos Prácticos) semiexclusivo necesitó en marzo de 2026 aproximadamente $209.652 adicionales solo para conservar el poder de compra del mes anterior. Los cargos de ingreso a la docencia universitaria —las dedicaciones simples y las primeras categorías— quedaron en valores de entre $212.540 y $265.675 brutos, según el tramo de antigüedad. El dato que más impactó en la comunicación gremial: esos cargos iniciales quedaron por debajo de la línea de indigencia establecida por la Canasta Básica Alimentaria (CBA), lo que significa que un docente universitario de reciente ingreso, con un solo cargo, no puede cubrir sus necesidades alimentarias básicas con ese ingreso. CONADU calculó que, para recuperar el poder adquisitivo de noviembre de 2023, los salarios debían aumentar un 60% solo en marzo. El Gobierno ofreció un 12% en tres cuotas, sin ninguna cláusula de actualización frente a la inflación de 2026.
El presupuesto universitario: dos décadas de retroceso en un año
El conflicto salarial coexiste con un deterioro estructural del financiamiento de las universidades nacionales que tiene alcances aún mayores. De continuar el ajuste, el presupuesto universitario de 2026 se ubicará un 40% por debajo en términos reales respecto de los niveles de 2023. Los analistas del sector señalaron en distintos informes que ese recorte real llevaría el financiamiento universitario a valores equivalentes a los registrados entre 2006 y 2007: un retroceso de veinte años en materia de inversión educativa pública. La Ley 27.795 de Financiamiento de la Educación Universitaria y Recomposición Salarial fue aprobada por el Congreso Nacional en octubre de 2024 con amplio apoyo multipartidario —incluyendo sectores del PRO—. El Gobierno de Milei la vetó parcialmente y luego argumentó que no tenía fuente de financiamiento. La aplicación de la ley fue llevada ante la Justicia y llegó a la Corte Suprema de Justicia de la Nación, que hasta el momento no emitió sentencia. Esa resolución pendiente es el telón de fondo del paro de esta semana: CONADU explicitó que las medidas de fuerza se sostendrán "a la espera de una definición de la Corte Suprema", y que en caso de que la Corte no se expida favorablemente o el Gobierno no cumpla, la escalada de conflictividad continuará en el segundo cuatrimestre.
El segundo cuatrimestre como horizonte de escalada
El paro de la semana del 26 al 30 de mayo no es el punto final del conflicto, sino el cierre del primer cuatrimestre y la bisagra hacia una segunda etapa potencialmente más disruptiva. Varias seccionales docentes ya presentaron en sus plenarios internos propuestas que van más allá de los paros semanales. La seccional gremial de la UBA elevó formalmente a su plenario de secretarios dos iniciativas concretas para el segundo cuatrimestre: la suspensión de los exámenes finales de materias de primer cuatrimestre y la declaración de un paro por tiempo indeterminado a partir del inicio del período de agosto. Ambas medidas, si se concretaran, implicarían un impacto educativo de escala inédita: afectarían a más de 300.000 estudiantes solo en la UBA y tendrían réplica en el conjunto del sistema universitario nacional, que nuclea a más de 2 millones de estudiantes en 57 universidades nacionales. El Gobierno, hasta ahora, no convocó a ninguna ronda de paritarias específica para el sector universitario y no dio señales de modificar su postura. La pelota, en los próximos días, estará en manos de la Corte Suprema.